Ellos
Hasta ahora nunca había percibido el mundo en términos de hombres y mujeres. En muy pocas ocasiones me había parado a pensar en las diferencias que quizás existan en estilos de afrontar los problemas, en formas de ser feliz, en formas de amar, en vías para olvidar. Soy consciente de que muchas revistas (especialmente las llamadas "femeninas") y muchos libros de divulgación han disertado sobre "los hombres" y "las mujeres". Y sí, claro que he oído chistes y estereotipos sobre ello. Yo, sin embargo, en mi ingenua y torpe ¿pureza?, acostumbrada a competir en un mundo de hombres, rodeada y apoyada por hombres, pocas veces me había visto implicada en ese tipo de discursos generalizadores sobre "los hombres". De hecho, siempre me habían parecido discursos rancios... Había conocido a hombres tan sensibles como yo, y hombres amargos, y envidiosos, histéricos, asustadizos, responsables, entregados, íntegros, banales, atormentados, quejicas... No, no hubiera sabido decir cómo son los hombres.
Ah, pero llegó la separación. Y de pronto me vi envuelta, una y otra vez, en conversaciones de mujeres repasando sus experiencias sentimentales. La etiqueta "los hombres" despuntaba constantamente, y se buscaban semejanzas en reacciones de hombres aparentemente tan diferentes. De repente, todos parecían iguales. Yo analizaba el comportamiento de mi ex- y... de un modo sutil, pese a mis resistencias, me fui deslizando y empecé a preguntarme si quizás los hombres viven el amor y el desamor de un modo distinto.
¿Olvidan los hombres con más facilidad? Mientras las mujeres rumiamos, revisamos, recordamos, elaboramos, pasamos página con dedos lentos y temblorosos... ¿qué hacen los hombres? ¿buscan distracción? ¿evitan sufrir? ¿corren en busca de alternativas?
Qué extraña esta categorización burda entre "ellos" y "nosotras". A lo largo de estos meses, el mundo de los blogs me ha dado la oportunidad de oír voces bellísimas de hombres de a pie que relatan su ruptura, sus conflictos internos, su rasgarse por dentro. Algunos de ellos, que se han paseado por aquí con la mirada tierna, sin duda me han entendido, y han compartido conmigo sus desventuras, y me han ofrecido abrazos virtuales y me han dado el calor de su empatía...
¿Realmente somos tan diferentes?


lareinadelmando dijo
Las revistas "para" mujeres te hablarán de trapitos, sexo, y te presentaran el prototipo de mujer independiente, que disfruta en la intimidad con hombres o mujeres, pero que no quiere ataduras o que ante un fracaso sentimental se recupera haciendo un viaje por Ibiza con las amigas y ligándose a un nórdico de 20 añitos....
Las revistas "para" hombres, no tengo ni idea de lo que pueden hablar pero seguro que más de lo mismo.
En fin, igual a los 17 años podemos pensar que el mundo es así, y que cuando tengamos el trabajo de nuestra vida y ganemos muchísimo dinero, vamos a poder hacer realidad lo que hasta entonces hemos creído que era el "mundo real".
Pero, nada más lejos de la verdad. Sales del instituto, o de la universidad, y la vida te da la primera bofetada cuando no encuentras ese curro "ideal" que las revistas te mostraban hecho para tí. Por no decir, la ostia que te metes cuando te das cuenta que el amor de tu vida se ha esfumado y te encuentras sola y llena de rencor y desconfianza hacia todo el mundo.
Pero, ¿se enfrentan los hombres de manera diferente ante estas situaciones, ante la vida?
Yo creo que la buena o mala estrella de cada uno no entiende de sexo. Ahora bien, en lo que si creo que somos diferentes, es en la manera de reaccionar ante determinadas situaciones.
A todos nos jode por igual, hombres o mujeres, que nos abandonen, pero creo (y que alguien me corrija si me equivoco), que nosotras tardamos más tiempo en curarnos las heridas o incluso puede que no lleguemos a curarlas, y nos planteemos vivir solas, tener hijos solas (pensadlo, si realmente vuestra economía os lo permitiera, ¿no os plantearíais tener hijos sin un hombre de por medio?)
Yo, por los casos que conozco que no son pocos, en el caso de los hombres la mayoría de las veces he visto como no tardaban mucho tiempo en encontrar otra pareja, casarse, es como si tuvieran la necesidad de unirse a alguien, unas veces por amor y otras, sencillamente por no quedarse solos.
No se, hace unos años creí que por fin conocía a los hombres, que los entendía, los amaba, los necesitaba.
A raíz de la ruptura, cada día que pasa siento que están más lejos, más distantes, que son unos auténticos desconocidos para mi.
Creo que si, que somos diferentes, pero no mejores o peores.
Creo que lo ideal es hacer todo lo que este en tu mano por conseguir ser feliz, haciendo el menor daño posible para lograrlo. Hay quien lo intenta acosta de la felicidad de otros, ya sea hombre o mujer, pero la vida alguna vez les pasará también factura...
Me alegro de volver a saber de ti bonita, mil besos y muchísimo animo¡¡¡¡
8 Diciembre 2006 | 04:23 PM