Un poco de todo
Hace ya bastantes días que no escribo nada. Quizás porque sentía que no tenía mucho que contar. Paso mucho tiempo en mi lugar de trabajo; al salir, la luz de la primavera que me parece tan azul y brillante como siempre. El guión del día a día me produce cierta paz, al menos aparente; todo tan estructurado, la máquina rodando sola, sin que yo tenga que hacerme preguntas existenciales, ni ponerme cara a cara con esa maleza interna que, de vez en cuando, me da una colleja: eh, niña, hay que ordenar este patio.
Lo cierto es que empiezo a comprobar eso que tantas voces amigas repiten: el paso del tiempo ayuda a ver las cosas de otra forma. Hace pocas semanas me sentía como en pause, sin haber avanzado casi nada después de tantos meses de la ruptura. Sin embargo, estoy notando que lloro menos, los recuerdos me aturden menos, las fantasías de reconciliación han desaparecido, la figura de mi ex se va diluyendo. No se ha disipado, no, pero deja de estar recubierta de ese halo de emociones anudadas que en otros momentos me sofocaba. Me estoy apuntando a actividades varias, bien diferentes de las que él practicaba, estoy conociendo a personas nuevas, de una órbita también muy diferente; tengo que redefinirme y creo que esto me ayudará.
Quiero empezar a despegar. Pero, ay, también he comprobado que ese proceso no es un camino llano; dos pasos adelante y uno atrás. Hoy es festivo aquí, la máquina deja de rodar, y la mañana vino, traicionera, a recordarme otros años, momentos entrañables en días como este. Me acurruqué bajo las sábanas, me defendí como pude del pasado implacable, quise soñar con otras nubes, con el mar cálido de otros viajes, pero, erre que erre, el pasado estaba aquí, bajo mis párpados, canalla. Me levanté desasosegada, dejé que el viento entrara en la habitación... Pese a todo, no lloré.

rojas dijo
Abriste las ventanas, entró aire fresco y renovado y, además, lograste no llorar. Claro que estás avanzando... Y me satisface sentirte así, más preparada para una nueva vida, para disfrutar de nuevas sensaciones y para triunfar nuevamente en el amor y la pasión. Te siento acertada y tomando las decisiones más correctas. Me parece perfecto que contemples nuevas actividades y que te apuntes a la idea de poder conocer a gente nueva. Creo que estás en el buen camino... Al menos, debes ser consciente de que a mí me encanta entrar aquí en tu mundo e ir comprobando cómo te vas sintiendo. Me das las pistas a seguir, me ayudas... Además, reconozco que me apetece ir conociéndote cada día un poco más. Un saludo y ánimo. Y no olvides que me tienes para todo lo que necesites. Yo, siempre intentaré ayudarte a superar este bache y a abrirte a nuevas aventuras.
17 Mayo 2006 | 04:55 PM